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A lo largo de la historia, se encuentran ciertos papeles estereotipados que las mujeres desempeñan. La hija, la madre, la esposa, la virgen, la prostituta... Pero hay uno de ellos que siempre me ha llamado poderosamente la atención: el papel de la amante. La amante como tal, podría considerarse un papel ambivalente. Por un lado, es la maldita inescrupulosa que viene a interponerse en el sagrado vínculo del matrimonio; la culpabre de todos los sufrimientos de la abnegada esposa, quien debe resignarse a que en la vida de su esposo está presente "la otra", la destructora de hogares. Pero por la otra parte, la amante es un ser sublime. Es aquella que viene a rescatar el corazón del esposo, a sacarlo de esa monotonía incesante en la que vive sumergido; la que despierta el verdadero anhelo de vivir, la pasión, todo aquel fuego que mueve al ser humano a seguir adelante. Es la que logra sacar lo mejor de sí de la otra persona. La amante es la musa, la que inspira; no en vano la mayoría de las grandes obras del arte, de los poemas más bellos o las melodías más armoniosas, son la vertiente de los sentimientos hacia la amante, no hacia la esposa. Por otro lado, pienso en la poesía romántica medieval. Aquella que narra historias de amor imposibles, en las que los amantes nunca podrán consumar ese amor sagrado, ya sea porque son de mundos diferentes o porque alguno de ellos es casado... Aquel amor ideal que no pasa de ser platónico y cuyo único medio de manifestarse son las miradas apasionadas que los amantes con toda discreción dedican el uno al otro... Esto parece de lo más absurdo en el siglo en el que estamos, donde lo único que vale es la sensualidad y el erotismo. Pero para mi, la escencia del verdadero romance está ahí... ¿Por qué escribo esto? Digamos que estoy en una época de mi vida en la que lo único que puedo hacer es pensar. Pensar en una situación en la que me estoy metiendo y que no sé si tenga salida alguna... Y no, no soy la amante de nadie, you pervert ¬¬° Simplemente trato de buscar una explicación a esa situación... También me paso los días preguntándome acerca de la estrecha línea que separa lo bueno de lo malo... Aunque no sé por qué. Si peso en una balanza el lío en el que me estoy metiendo, sé que pesa más lo malo que lo bueno y que la que peor librada sale de este asunto soy yo. Pero mi corazón es tan necio que prefiere tener una hora de alivio versus 23 de vacío, día con día... Y sin pensar en otras consecuencias que aparecerán un día de estos... No sé qué hacer... Pero tengo que solventar esta situación tarde o temprano, so pena de explotar... Pero bueno, les dejo la última canción de mi jukebox. Don't Cha, de Pussycat Dolls; canción completamente dedicada. Don't Cha Baby I know you like me (I know you like me) Don't cha wish your girlfriend was hot like me? Fight the feeling (fight the feeling) Don't cha wish your girlfriend was hot like me? I know Im on your mind I know she loves you (I know she loves you) Don't cha wish your girlfriend was hot like me? |
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